Método gravimétrico para comprobación de micropipetas
La comprobación del estado de calibración de las pipetas automáticas de laboratorio puede realizarse mediante el método gravimétrico. Este procedimiento requiere una balanza de precisión calibrada y adecuada al rango de medida de la micropipeta, además de un líquido de densidad perfectamente conocida en las condiciones de trabajo, como agua destilada.
Condiciones previas
El ensayo debe realizarse a una temperatura de entre 20 y 25 °C (laboratorio, instrumental y agua destilada) y con una humedad relativa comprendida entre el 50 y el 65 %. El agua destilada debe ser de grado 3 según la norma ISO 3696.
Será necesario disponer de una balanza analítica calibrada y con la resolución adecuada para el volumen de la micropipeta que se desea comprobar:
- Menos de 25 µL: balanza de 6 dígitos (0,001 mg).
- Más de 25 µL: balanza de 5 dígitos (0,01 mg).
Todos los equipos e instrumentos utilizados deberán estar limpios y en perfecto estado de funcionamiento.
Procedimiento para comprobar una micropipeta mediante el método gravimétrico
Se comprobarán dos puntos del rango de medida de la micropipeta: el volumen mínimo y el volumen máximo.
- Insertar una punta nueva en la micropipeta y enjuagarla dos o tres veces con el volumen nominal.
- Seleccionar el volumen mínimo del rango de la micropipeta.
- Aspirar el volumen seleccionado sin tocar las paredes del recipiente.
- Descargar el líquido en un recipiente previamente tarado y colocado sobre la balanza.
- Anotar el peso una vez que la lectura de la balanza se haya estabilizado.
- Tarar de nuevo la balanza y repetir cuatro veces el procedimiento desde el paso 3.
Repetir el proceso seleccionando el volumen máximo de la micropipeta.
Con los valores obtenidos para ambos puntos del rango, comparar la inexactitud y la precisión con las especificaciones indicadas por el fabricante. Si los resultados se encuentran fuera de los límites establecidos, será necesario calibrar la micropipeta.
Vídeo del procedimiento
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cada cuánto debe comprobarse una micropipeta?
La frecuencia depende del uso y de los requisitos de calidad del laboratorio. Como recomendación general, conviene verificar periódicamente el correcto funcionamiento de la micropipeta y siempre que haya sufrido un golpe, una reparación o se sospeche una pérdida de precisión. Los laboratorios sometidos a sistemas de calidad suelen establecer un programa de verificaciones y calibraciones periódicas.
¿Qué balanza se necesita para verificar una micropipeta?
La resolución de la balanza debe adaptarse al volumen que se desea comprobar. Para micropipetas de menos de 25 µL se recomienda una balanza analítica de 6 dígitos (0,001 mg), mientras que para volúmenes superiores suele ser suficiente una balanza de 5 dígitos (0,01 mg), siempre que esté calibrada y sea adecuada para el rango de medida.
¿Qué agua debe utilizarse en el método gravimétrico?
El procedimiento se realiza habitualmente con agua destilada de grado 3 conforme a la norma ISO 3696. Además, tanto el agua como la micropipeta y la balanza deben encontrarse estabilizadas a una temperatura de entre 20 y 25 °C para obtener resultados fiables.
¿Cuál es la diferencia entre comprobar y calibrar una micropipeta?
La comprobación consiste en verificar que la micropipeta dispensa el volumen especificado dentro de las tolerancias establecidas. La calibración, en cambio, implica ajustar el instrumento cuando los resultados obtenidos se encuentran fuera de esas especificaciones, de modo que vuelva a ofrecer la exactitud y precisión requeridas.
